Cargando cotizaciones...

Cargando cotizaciones...

Fútbol y lluvia en Canning: una jornada de cuartos de final con emoción y barro.

La lluvia no dio tregua sábado en Canning, pero ni el agua ni el viento lograron frenar la pasión de los cuartos de final del torneo infantil, que tuvo acción en los barrios La Providencia y St. Thomas Norte.

A pesar del mal tiempo, las familias se acercaron con paraguas, capas y termos para acompañar a las categorías novena, séptima y sexta, en una jornada que mezcló fútbol, charcos y mucha emoción.

En La Providencia, la mañana comenzó con la novena división, que enfrentó al local con St. Thomas Norte. El campo estaba pesado y el manejo de la pelota se volvió un desafío extra, pero ambos equipos supieron adaptarse.

Hubo buenos pasajes de juego, mucha actitud y un cierre que dejó a las dos hinchadas a puro aliento, destacando el compromiso de los chicos en una cancha que exigió el doble.

Luego fue el turno de la séptima categoría, con La Providencia recibiendo a Terralagos. El partido tuvo un ritmo intenso desde el arranque, con dos equipos que apostaron a jugar por abajo pese a la lluvia.

El barro no impidió que aparecieran jugadas claras, gambetas y hasta algunas atajadas decisivas que levantaron aplausos desde los bancos y las tribunas improvisadas bajo la llovizna constante.

Mientras tanto, en St. Thomas Norte, se jugó otro de los duelos de la jornada: en sexta división, St. Thomas Norte vs. La Providencia, también correspondiente a los cuartos de final. Allí la lluvia no fue menos protagonista y las condiciones climáticas obligaron a cambiar estrategias, pero la intensidad se mantuvo durante todo el encuentro.

Familias de ambos barrios destacaron el esfuerzo de los chicos, que dejaron todo en una cancha que se volvió cada vez más pesada. A lo largo de la jornada se realizaron entrevistas a algunos de los protagonistas, quienes compartieron sus sensaciones tras jugar bajo condiciones climáticas adversas.

La fecha en Canning dejó una imagen clara: la pasión por el fútbol infantil puede más que cualquier tormenta.

Los cuartos de final se jugaron igual, entre charcos, gritos y abrazos, reafirmando que, en estos torneos, el espíritu comunitario y la alegría de los chicos siguen siendo lo más importante.

Compartir

Suscribirse

Popular

Más como esto
Related

Temperley ganó un clásico inolvidable en el final y rompió la racha en el Gallardón.

Temperley volvió a gritar en el Sur después de...

EL COLEGIO GRILLI CANNING OBTUVO UN PREMIO INTERNACIONAL DE LAS NACIONES UNIDAS EN NUEVA YORK.

El Colegio Grilli Canning participó este año en el...

Ezeiza: Gastón Granados abrió las sesiones 2026 y puso a la seguridad en el centro de su gestión

El intendente de Ezeiza, Gastón Granados, encabezó la apertura...

Boom inmobiliario en San Vicente: los lotes más accesibles arrancan desde u$s22.000

El mercado inmobiliario del sur del conurbano bonaerense continúa...
Lázzari
Lázzari
Lázzari
Lázzari