Cargando cotizaciones...

Cargando cotizaciones...

Canning: ¿Hay un intendente, o cuatro?

¿Hay un intendente, o cuatro?

Canning: la zona más cara del sur del GBA es, en términos políticos, tierra de todo… o de nadie.

Un análisis de los cuatro municipios que se reparten Canning — y lo que cada uno le da (o no le da) a sus vecinos.

Vivís en Canning. Pagaste caro. Elegiste uno de los corredores residenciales de mayor crecimiento del conurbano sur. Y sin embargo, cuando se rompe una calle, cuando se va la luz, cuando necesitás un centro de salud cerca, cuando querés saber quién es responsable de lo que pasa en tu barrio… la respuesta depende de en qué barrio de Canning quedó tu casa.

Porque Canning no tiene un solo municipio. Tiene cuatro: Ezeiza, Esteban Echeverría, San Vicente y Presidente Perón. Cuatro intendentes con cuatro presupuestos, cuatro planes de seguridad, cuatro criterios de pavimentación y cuatro sistemas de salud distintos.

Y la falta de coordinación que a veces excede lo local, que haya acompañado la explosión de megaemprendimientos que transformó la zona en lo que es hoy.

Canning creció más rápido que la coordinación regional. Y aunque algunos distritos lograron mayores niveles de desarrollo y gestión que otros, la región todavía funciona fragmentada.

El resultado es siempre el mismo: el vecino de Canning — el que llegó desde Capital o desde el sur del conurbano, pagó en dólares, eligió calidad de vida — se encuentra con una realidad que nadie le explicó antes de firmar la escritura.

Acá hay un intendente que te responda. ¿Hay cuatro? O no hay ninguno.


La Ruta 58: la línea que nadie ve pero todos sienten

Hay una frontera invisible que parte Canning en dos. Se llama Ruta 58.

De un lado, Ezeiza: una gestión más dinámica, mayor presencia territorial y resultados concretos en seguridad que sus propios vecinos reconocen.

Del otro, Esteban Echeverría: barrios privados de categoría internacional sobre calles que el municipio no termina de atender, y un intendente que lleva casi dos décadas en el poder sin resolver esos inconvenientes.

Y después están San Vicente y Presidente Perón: dos municipios que comparten el corredor pero que aparecen poco en la conversación pública sobre Canning.

El primero con gestión visible pero con la zona más débil de toda la cadena energética. El segundo, prácticamente invisible para sus propios vecinos.

La diferencia entre ellos no es dramática. Es la diferencia entre distintos grados del mismo problema: ninguno planificó la infraestructura al ritmo en que aprobó los emprendimientos.

Y el que paga las consecuencias — en el asfalto, en los cortes de luz o en la distancia a una guardia de emergencias — es siempre el mismo: el vecino.

“La Ruta 58 no figura en los folletos de los emprendimientos. Pero debería.”


El problema que nadie planificó: energía y crecimiento descontrolado

Antes de hablar de intendentes, hay que hablar del problema que los excede a todos.

El corredor de Canning concentra cerca de 50 barrios privados que reciben energía desde varias subestaciones eléctricas: Spegazzini, Esteban Echeverría, Glew y San Vicente.

Una red pensada para otra escala absorbiendo una explosión de megaemprendimientos que ningún municipio coordinó entre sí.

El resultado es predecible: barrios enteros sin luz por horas, microcortes recurrentes, transformadores que explotan y vecinos que pagan tarifas europeas para recibir un servicio que no tiene nada de europeo.

El propio municipio de Esteban Echeverría debió reclamar formalmente a Edesur por los múltiples cortes no programados que afectan a miles de usuarios en Canning.

DATOS ENRE — Cortes de energía en el corredor Canning

  • San Vicente: casi 27 cortes promedio en 6 meses y más de 30 horas promedio de duración por corte.
  • Esteban Echeverría: casi 12 horas promedio de duración por corte.
  • Ezeiza: mejor posicionada, aunque sin escapar al problema sistémico.

Fuente: ENRE — Ente Nacional Regulador de la Electricidad.

Nadie planificó la infraestructura energética al ritmo en que se aprobaron los emprendimientos. Se habilitaron desarrollos, se cobraron tasas y el crecimiento avanzo mas rápido que la integración regional necesaria para sostenerlo.

El que pagó el costo fue el vecino.


La salud: lo que existe y lo que está llegando

El corredor tiene bases de salud municipales con médicos, enfermeros y ambulancias. Pero la cobertura no es pareja en toda la zona.

Y en una región que creció tan rápido y tan desigualmente, esa diferencia se siente, sobre todo para quien no tiene prepaga.

La señal más clara de que el corredor necesitaba más llegó desde el sector privado.

Canning Health Institute, impulsado por Clínica Monte Grande con una inversión de 4 millones de dólares, abrió con guardia médica las 24 horas, 150 profesionales y 30 consultorios.

En agosto de 2024 amplió con quirófanos y nuevas especialidades.

“Esto es muy importante porque Canning no tenía nada.”

Esa frase no es una crítica. Es un diagnóstico. Y también una oportunidad.

Lo que está pasando en el corredor en materia de salud privada es exactamente lo mismo que ocurrió años atrás con distintos rubros de servicios y comercio: la inversión privada llega antes que la planificación pública.

El desafío para los cuatro municipios es que esa inversión privada no reemplace lo que el Estado debería garantizar.

Quien tiene obra social o prepaga tiene a Canning Health. Quien no tiene, sigue dependiendo de la red pública del distrito.


Ezeiza: más movimiento, y algunos resultados concretos

Gastón Granados asumió con más del 60% de los votos, continuando la gestión iniciada por su padre.

Su apuesta más visible es la seguridad: Ezeiza pasó de 25 a 30 zonas de patrullaje y de 50 a 90 móviles en las calles.

En obras, anunció cerca de 20.000 millones de pesos del presupuesto municipal para 2025.

De los cuatro municipios, es el que muestra mayor presencia territorial en su zona de Canning y el que responde con más velocidad ante los reclamos vecinales.

Sin embargo, la mayor presencia no alcanzó para resolver los problemas estructurales que a veces excede la responsabilidad local y que comparte con el resto del corredor.

En Canning, hacer más que los demás todavía no es suficiente.


Esteban Echeverría: el intendente que quedó tercero en su propia casa

Fernando Gray gobierna Esteban Echeverría desde diciembre de 2007. Casi dos décadas sin interrupciones.

Pero las elecciones legislativas de 2025 mostraron una fractura que ya no puede ignorarse.

Legislativas 2025 — Esteban Echeverría

  • La Libertad Avanza: 36,1% — 1.º lugar
  • Fuerza Patria: 27,7% — 2.º lugar
  • Fernando Gray: 21,0% — 3.º lugar en su propio distrito

No solo no consiguió una banca en Diputados: La Libertad Avanza se impuso a nivel local por primera vez en la historia del municipio.

Mientras tanto, los barrios privados de su sector conviven con calles sin terminar y una infraestructura que no acompañó el crecimiento que él mismo habilitó durante casi veinte años.

“La pregunta que los vecinos de ese lado de la Ruta 58 se hacen en voz baja es simple: ¿quién va a responder por lo que no se hizo?”


San Vicente: el segundo mandato que administra más de lo que construye

Nicolás Mantegazza gobierna San Vicente desde diciembre de 2019.

El primer mandato fue intenso. El segundo administra lo construido más de lo que avanza.

En seguridad, convocó a militares y policías retirados para reforzar el distrito.

Hoy cuenta con móviles municipales, cámaras, anillos digitales y lectores de patente.

Hay gestión. Pero la zona de Canning que le corresponde siente que está lejos del centro de sus prioridades.

Y los datos de cortes de luz confirman que San Vicente es el eslabón más débil de la cadena energética en todo el corredor.


Presidente Perón: el municipio más silencioso del corredor

La intendente Blanca Cantero gobierna un distrito que hoy ronda los 180.000 habitantes pero que durante décadas tuvo una sola comisaría pensada para apenas 10.000 personas.

Esa brecha entre crecimiento real y estructura municipal lo dice todo.

El nuevo Centro de Operaciones y Monitoreo municipal estaba previsto para inaugurarse en 2026, una obra que debería haber llegado mucho antes.

Es el municipio que más silencio genera en la conversación pública sobre Canning. Y eso, en política, también es una forma de abandono.

No hay registros públicos de obras de infraestructura vial o energética coordinadas con los otros tres municipios.


La pregunta que Canning todavía no se hizo

Cuatro intendentes. Cuatro presupuestos. Cuatro planes de seguridad. Cuatro criterios de pavimentación.

Y la falta de coordinación energética que excede lo local,  que haya acompañado la oleada de megaemprendimientos que transformó la zona en lo que es hoy.

El nuevo habitante de Canning se encuentra con una realidad que nadie le explicó antes de firmar la escritura:

¿Hay uno ? ¿O hay cuatro intendentes?

La Ruta 58 divide más que municipios. Divide los que gestionan de los que sobreviven al final de su mandato.

Y en el medio, los vecinos pagan las consecuencias de los problemas regionales.

Compartir

Suscribirse

Popular

Más como esto
Related

Peligro sobre ruedas: un monopatín eléctrico sembró el caos en la Ruta 58.

Una mujer circuló a gran velocidad zigzagueando entre autos...

Canning se está convirtiendo en la capital nacional del pádel.

El complejo más grande de Sudamérica ya está acá....

Vivía en un country de Canning, decía ser jardinero y lavaba dinero para el Comando Vermelho.

La PFA detuvo a un monotributista de 47 años,...

CANNING ESTA LLENO…

Inversiones millonarias. Diseños que te dejan sin...
Lázzari
Lázzari
Lázzari
Lázzari